Chefor Carvajal

Chefor Carvajal
A sus 24 años José Fernando Carvajal transformó el dolor en servicio a los demás, y ahora recorre las calles de Bogotá entregando muletas a personas con discapacidad.

José Fernando nació en una típica familia santandereana, a los 18 años decidió buscar su sueño: ingresar a la Policía y ser el mejor uniformado. Empezó una gran carrera con esfuerzo, pruebas y dificultades. Entró a desminado y su perro Hulk se convirtió en su compañero.  Hasta que un día todo cambió. Cayó en una mina antipersonal y perdió sus piernas.

“Recuerdo que pisé la mina antipersonal que estaba en el suelo, lloraba y yo pensaba en mi familia”, dijo. 

El patrullero Carvajal fue evacuado de una peligrosa zona con presencia de grupos armados ilegales. Su vida ya no era igual. Él y su familia estaban destrozados. 

“Fue un golpe muy duro, recuerdo que me desperté del coma inducido por cuatro días y ahí estaba mi familia”, relata.

Decidió, como los valientes, crecer espiritualmente. Le pidió a Dios que le diera el valor de salir adelante y en la sala de cuidados intensivos tomó la decisión de perdonar. 

Empezó a hacer deporte y encontró en las adversidades el camino del servicio. Ahora recorre las calles de Bogotá entregando muletas a habitantes de calle. Como policía ejemplar, las obras sociales le llenan el alma. 

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